Llevamos ante la Comunidad de Madrid propuestas concretas para que el nuevo Reglamento de Vivienda Protegida responda a las necesidades reales de las familias numerosas.
La vivienda se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de las familias. Para las familias numerosas, encontrar un hogar adecuado es todavía más difícil: necesitamos más espacio, más dormitorios y precios compatibles con los gastos de hogares formados por un mayor número de personas.
Por eso, desde AFAN Zona Norte, como miembros de la Junta Directiva de la Federación Madrileña de Familias Numerosas (FEDMA), nos hemos reunido con la directora general de Vivienda y Rehabilitación de la Comunidad de Madrid, María José Piccio-Marchetti, y con dos técnicos especializados en el nuevo Reglamento de Vivienda con Protección Pública, cuya aprobación está prevista próximamente.
El objetivo de la reunión fue presentar nuestras propuestas antes de que finalice su tramitación y defender que las necesidades de las familias numerosas queden recogidas de manera clara y efectiva en la futura normativa.
Dos avances importantes para las familias
El borrador del nuevo Reglamento incorpora dos novedades que valoramos especialmente.
La primera reconoce un papel directo a las asociaciones de familias numerosas y a FEDMA en la difusión de las viviendas destinadas a nuestras familias. Antes de que una vivienda pueda perder ese destino y ofrecerse a otros solicitantes, deberá comunicarse su disponibilidad a las asociaciones representativas del municipio o, en su defecto, a la Federación.
Esta participación permitirá que la información llegue a las familias potencialmente interesadas y ayudará a evitar que una vivienda adecuada quede sin adjudicar simplemente porque las familias desconocían su existencia. No obstante, hemos pedido que la comunicación se realice desde el inicio del proceso y que exista un plazo suficiente para poder difundir correctamente la oferta.
La segunda novedad permite que una familia numerosa que ya sea propietaria de una vivienda pueda acceder a otra vivienda protegida de mayor superficie cuando la actual resulte insuficiente para el número de personas que conviven en ella. El borrador utiliza como referencia una superficie inferior a 15 metros cuadrados útiles por persona.
Este avance reconoce una realidad evidente: tener una vivienda en propiedad no significa necesariamente disponer de una vivienda adecuada. Una familia puede ser propietaria de un hogar que, con el crecimiento de los hijos o los cambios en la unidad familiar, se haya quedado pequeño.
Evitar que los avances queden en papel mojado
Estos cambios son importantes, pero necesitamos que se desarrollen con suficiente precisión para que puedan convertirse en soluciones reales. Una posibilidad reconocida en una norma sirve de poco si no se concreta cómo debe aplicarse.
Por eso, nuestra propuesta principal es establecer una reserva mínima del 3 % de las viviendas de cada promoción protegida para familias numerosas, tanto en venta como en alquiler. El porcentaje tendría carácter mínimo y podría ampliarse cuando las características de la promoción o las necesidades existentes lo justificaran.
Además, las viviendas reservadas deberán diseñarse desde el principio pensando en sus destinatarios. No basta con asignar una vivienda cualquiera dentro de una promoción: debe contar con una superficie, una distribución y un número de dormitorios adecuados a la composición de la familia.
La finalidad no es crear un cupo únicamente sobre el papel, sino garantizar que existan viviendas que las familias numerosas puedan habitar realmente.
Que se tenga en cuenta a todos los hijos
También hemos pedido que se revisen los criterios económicos utilizados para acceder a una vivienda protegida.
En el borrador, los coeficientes correctores dejan de mejorar a partir de seis miembros. Esto supone que una familia de seis personas recibe el mismo tratamiento que otra de siete, ocho, nueve o más integrantes, aunque sus necesidades y sus gastos sean claramente diferentes.
Nuestra propuesta es que la corrección económica continúe progresando desde el séptimo miembro y que se establezca una protección adicional para las familias numerosas de categoría especial. Son precisamente las familias con más hijos las que necesitan viviendas de mayor tamaño y las que suelen encontrar más dificultades para acceder a ellas.
La normativa debe reconocer el tamaño real del hogar y tener en cuenta a todas las personas que van a residir de forma habitual en la vivienda.
Más oportunidades, no un único camino
Otro de los puntos defendidos es que las familias numerosas puedan participar simultáneamente en todos los cupos para los que reúnan los requisitos.
Una familia debería poder concurrir al cupo general, al reservado para familias numerosas y, cuando corresponda, al de personas con discapacidad u otros cupos específicos. La reserva para familias numerosas debe constituir una oportunidad adicional, no obligarlas a renunciar a otras vías de acceso.
También hemos solicitado que se regule con claridad la posibilidad de adjudicar dos viviendas contiguas para formar una única vivienda destinada a las familias más grandes. Es necesario concretar cómo se identificarán esas viviendas, cómo se adjudicarán conjuntamente y cómo se realizarán las obras necesarias para convertirlas en una verdadera unidad familiar.
Ya hemos demostrado que se puede
Estas reivindicaciones no parten de cero. El trabajo conjunto de las familias y de sus asociaciones ya ha permitido abrir caminos que antes no existían.
AFAN Zona Norte consiguió que la promoción de vivienda protegida en alquiler de Dehesa Vieja, en San Sebastián de los Reyes, incorporara un cupo específico para familias numerosas. Fue una promoción pionera, la primera de estas características en España fuera de Navarra, y demostró que reservar viviendas adecuadas para estas familias era posible.
También conseguimos que la normativa madrileña incorporara la posibilidad de adjudicar dos viviendas contiguas a las familias numerosas cuya composición hiciera insuficiente una única vivienda. Esta medida ya estaba prevista en la Ley estatal de Protección a las Familias Numerosas, pero necesitaba desarrollarse en la Comunidad de Madrid para poder aplicarse.
El nuevo borrador mantiene esta posibilidad y permite constituir una única vivienda de hasta 150 metros cuadrados construidos. Ahora pedimos que se determine claramente el procedimiento para que esta opción pueda hacerse realidad cuando una familia la necesite.
Estar juntos nos permite avanzar
La reunión con la Dirección General de Vivienda ha sido un paso importante dentro de un trabajo que continuará ante la Dirección General de Familia y los responsables de Urbanismo.
La vivienda no puede abordarse desde un único departamento. Necesitamos una actuación transversal que incorpore la perspectiva familiar en la normativa de vivienda, en la planificación urbanística y en las políticas de protección a las familias.
Desde AFAN Zona Norte y FEDMA seguiremos trabajando para conseguir una reserva mínima de vivienda protegida, requisitos económicos justos y hogares adecuados para las familias numerosas, especialmente para aquellas con un mayor número de hijos.
Los avances conseguidos hasta ahora demuestran la importancia de estar unidos. Cuando las familias se asocian, comparten sus necesidades y cuentan con una voz común, sus propuestas llegan con más fuerza a quienes toman las decisiones.
Estar juntos no es solo formar parte de una asociación. Es conseguir que las dificultades de cada familia se conviertan en reivindicaciones de todos y que esas reivindicaciones puedan transformarse en derechos.
Porque una vivienda adecuada no es un privilegio. Es el lugar donde una familia construye su vida, y todas las familias necesitan un hogar acorde a sus necesidades.



